Lejos de avanzar en acciones que atiendan la demanda de los productores del sector agrícola, productores mexicanos han decidido hacer paros en diferentes estados, para demandar programas eficaces que contribuyan a atender su problemática. Han destacado que enfrentan una de las peores crisis agroalimentarias en más de cuatro décadas, marcada por el aumento de costos, la caída de precios internacionales y la ausencia de políticas públicas eficaces. Al respecto, Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) expuso que los costos de producción agrícola se han incrementado más de 46% en los últimos cinco años, mientras que los precios internacionales de los granos han caído más de 40% desde 2022, “afectando gravemente la rentabilidad de los productores. A lo anterior, se suma un estancamiento productivo: entre 1994 y 2025, la producción nacional de granos creció solo 18%, mientras el consumo aumentó 147%, lo que ha disparado las importaciones y reducido la autosuficiencia alimentaria de 72% a 42% en tres décadas. México está profundamente integrado al comercio agrícola global. Importa grandes volúmenes de maíz amarillo, trigo y soya, principalmente de EEUU, y exporta productos como aguacate, tomate, azúcar y cerveza.

