La restricción del uso de celulares y otros dispositivos electrónicos en las aulas está mostrando resultados positivos en escuelas de EEUU. Algunos distritos que implementaron estas medidas reportaron una reducción de los conflictos, mayor concentración de los estudiantes y avances en el desempeño académico. Así lo señala un informe de The Wall Street Journal, basado en experiencias recientes en escuelas de zonas urbanas y rurales. En el segundo año de aplicación de la prohibición, empezaron a verse mejoras en el desempeño académico. Según un estudio citado por The Wall Street Journal, los mayores avances se registraron en las escuelas donde el uso del celular era más intenso antes de la medida. En esos centros, los resultados en pruebas estandarizadas aumentaron en promedio 0,6 puntos percentiles. El cambio, sin embargo, no fue sencillo. La decisión de prohibir los teléfonos enfrentó resistencia, especialmente de padres acostumbrados a comunicarse con sus hijos en cualquier momento. En muchos centros, la política de teléfonos quedaba a criterio de los maestros, lo que generaba diferencias en la aplicación y desgaste entre el profesorado. Algunos docentes decidieron abandonar su puesto al no poder lidiar con la vigilancia constante de los dispositivos.

