La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha emitido una advertencia a los países de América Latina, urgiéndoles a «extremar las precauciones» y utilizar la «inteligencia climática» frente a los efectos adversos del fenómeno de El Niño. Los directivos de la organización señalaron que existe un 90 % de probabilidad de que este evento climático se presente con una intensidad elevada. La previsión advierte sobre fuertes contrastes en la región: algunos lugares podrían registrar lluvias intensas e inundaciones, mientras que otros sufrirán severas sequías. Estos extremos climáticos amenazan con generar impactos directos en las comunidades, afectando actividades económicas esenciales como la agricultura y la pesca. En Perú y Ecuador, el «Niño Costero» aumentará el calentamiento del mar, impactando fuertemente a la industria pesquera. Paralelamente, en Centroamérica y el norte de Sudamérica, las sequías podrían dañar operaciones vitales como la capacidad operativa del Canal de Panamá o el acceso cotidiano al agua. Frente a este complejo escenario, la OMM alerta que el calentamiento global podría potenciar aún más estos impactos, volviéndolos más frecuentes e intensos. Ante ello, la organización hace un llamado urgente a mejorar la capacidad institucional y científica para monitorear de cerca estas variables climáticas.

