El Departamento de Transporte de EEUU reforzará la supervisión federal para garantizar que los conductores de vehículos comerciales cumplan con la normativa de dominar el idioma inglés. Según la regulación vigente, todo transportista debe poseer un nivel suficiente para leer señales de tránsito y comunicarse eficazmente con oficiales de la ley. Aunque la ley federal exige competencia en inglés, diversos estados permiten realizar los exámenes de licencia en otros idiomas. Esta ofensiva administrativa ocurre días después de que el DOT ordenara el cierre de 557 escuelas de manejo por fallas en estándares básicos de seguridad. La presión federal se intensificó tras un accidente mortal ocurrido en agosto, lo que llevó a una revisión exhaustiva de las licencias otorgadas a inmigrantes que no calificaban para obtenerlas. El protocolo de cumplimiento establece dos filtros principales: Los estados deben verificar la capacidad de hablar inglés del solicitante antes de otorgar el permiso comercial, y la policía debe evaluar las habilidades lingüísticas durante detenciones o inspecciones técnicas. Los conductores que no logren comunicarse efectivamente deben ser retirados de circulación de inmediato.

