El panorama demográfico de EEUU enfrenta un desafío sin precedentes. Según datos provisionales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la tasa de fecundidad nacional descendió a 1,58 hijos por mujer en 2025, frente al 1,6 registrado el año anterior. Esta cifra consolida una tendencia crítica: desde 2007, el indicador se ha hundido un 23%. Lo más alarmante para los analistas es el comportamiento de la comunidad hispana, históricamente el motor de la natalidad en el país. Su tasa de fecundidad sufrió un retroceso significativo, pasando de 66,1 a 62,3 nacimientos por cada 1.000 mujeres. Paralelamente, los nacimientos en la población negra cayeron por debajo del 50%, mientras que los blancos no hispanos fueron el único grupo con un leve incremento, alcanzando el 52%. El informe del Vital Statistics Rapid Release destaca además un cambio generacional: la fecundidad adolescente alcanzó un mínimo histórico de 11,7, un desplome del 72% desde 2007. En contraste, la natalidad sólo creció ligeramente en mujeres mayores de 35 años. Con un total de 3.606.400 nacimientos en 2025, el país profundiza su tendencia hacia el envejecimiento poblacional.

