La consolidación de la agenda de corte socialista del nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha generado una creciente tensión con el sector empresarial, despertando temores sobre una posible migración masiva de capitales hacia Florida. Desde su toma de posesión en enero de 2026, Mamdani ha impulsado una agresiva política de «impuestos a los ricos» para intentar subsanar un déficit presupuestario de 12,000 millones de dólares heredado de la administración anterior. Expertos económicos advierten que gravar desproporcionadamente a las corporaciones y a los altos patrimonios —incluyendo impuestos a las residencias secundarias de lujo— podría ser el detonante final para que grandes empleadores trasladen sus operaciones a Florida, estado que ofrece una carga tributaria nula sobre el ingreso personal y políticas pro-crecimiento. Mientras Mamdani defiende que su prioridad es la asequibilidad de la vivienda y el transporte gratuito, los críticos señalan que la erosión de la base contributiva corporativa representa una amenaza directa a la prosperidad a largo plazo de la Gran Manzana.

