Mi padre, el plantadocuba

Por: Alcides Nunez Jr. Sgto. de US Marines Corp. Tampa, FL

El pasado 3 de mayo hizo 57 años que mi padre cumplió su condena de siete años en diferentes prisiones de Cuba -Boniato, Isla de Pinos, La Cabaña, Camagüey y El Mijial – Cuando cayó preso tenía tan solo 23 años y salió de 30. El trae un pullover que dice «PLANTADO 32252», que es su número del Presidio de Isla de Pinos, y un carnicero de Sedanos, le felicito por su acción, y mi padre le dijo:»Gracias, pero para que tengas una idea de lo que pasamos, imagínate que por siete años no vi una película, no me tome una Coca Cola, ni un helado, ni un bistec, no bese a una mujer, ni estuve con ninguna, no me bañe en ninguna playa, río o piscina… «. Si, así pasó su juventud y sus años más viriles.

Al año de estar en la cárcel de Camagüey, como no aceptaban el Plan de Reeducación Política, les quitaron todos los libros. Alguien guardó una revista Selecciones en su almohada, y había que hacer turnos para leer un rato la misma. ¡Todo un año sin tan siquiera poder leer un libro!

Permítame, estimado lector, hablarle un poquito de quien era mi padre y su familia antes de caer preso. Su abuelo, Salvador Nunez Izaguierre, fue Veterano en la Guerra de Independencia, y su padre, Gerardo Nunez Arias, que a los 20 años era analfabeto, fue Guardia Rural desde Machado, y estuvo en dos ataques de la guerrilla de Castro, los dos un sábado, ellos sabían que la Fuerza Aérea de Batista, cuya base estaba en Camagüey, no operaba los domingos. ?Ud. se imagina, el teatro de operaciones estaba en Oriente y la base aérea en Camagüey? ¡Vaya estrategia militar!

Mi padre, con 19 años, se alistó en el ejército para combatir a Castro y su guerrilla. Decían que eran comunistas y él había visto, a los 17 años, una película, basada en el famoso libro de George Orwell, 1984, donde una cruel dictadura, la del Hermano Mayor, vigilaba cada hogar, cada movimiento. En una de esas escenas el Instructor Político le pregunta al reo:

– ¿Qué crees del Maximo Lider? El contesta: Yo le obedezco.

-Eso no es suficiente. Tienes que amarlo. Mi padre dice que apenas pudo dormir esa noche, recordando los terribles ojos del tirano.

Mi padre se pasó los últimos meses de su vida de soldado trabajando de oficinista en la Capitanía de Manzanillo, porque había estudiado algún tiempo mecanografía y, «Un tuerto en el país de los ciegos es rey».

Como él no tuvo ningún problema con nadie y se reunía casi todas las noches en el parque con varios jóvenes muchas veces, resulta que algunos de ellos eran miembros del 26 de Julio y, el dia 2 de enero, al día siguiente del triunfo, tuvo la tonta idea de bajar al parque Cespedes con su uniforme verde oliva, con su revólver de reglamento,un Colt 45, tres granadas y un cuchillo comando. Su mamá le advirtió que a un compañero de armas lo habían perseguido y quitado el revólver, que dejara esas armas en casa y él, muy enojado, le contestó que a él no había quien le quitara su revólver..En el parque vinieron varios milicianos y dos rebeldes, le pusieron como tres fusiles en la espalda para que entregara el revólver y las granadas. El se rehusó y le dieron un tiro, por atrás, en la pierna izquierda. Lo curioso del caso es que uno del grupo con el que se reunía, que era de la milicia, y vestía un uniforme verde oliva, fue el que se enfureció con el que le había disparado y lo cargaron y llevaron a la Casa de Socorros. Luego lo llevaron a una clínica privada y el médico se rehusaba a curarlo y otro miliciano, amigo de mi padre, quien había sido Boy Scout con él, le rastrillo una carabina San Cristóbal dominicana al medico y le dijo: «Este es mi amigo y la Revolución lo va a pagar…» .

El médico sólo le hizo una operación por el frente de la pierna, pero no vio el orificio de entrada, calibre 30, por la parte de atrás… Dos días después, casi con gangrena, un enfermero vio y trató, salvándole la pierna, o la vida. Mi padre dice que él fue el primer contrarrevolucionario de Cuba, tras 24 horas del triunfo fidelista.

Mi padre empezó a trabajar de cantinero y administrador de un Night Club en Manzanillo, el Picky Tony, en la calle Marti. En 1961 empezó a conspirar y a prepararse para alzarse. Se compró un par de botas, las mando a clavetear para mayor durabilidad y también ropas verde olivo. Comenzó a correr, preparándose físicamente.

La madrugada del 1ro. mayo de 1962, Día de los Trabajadores, regaron cientos de pedazos de las nuevas monedas, que el régimen había acuñado, por las calles de Manzanillo. Había alguien infiltrado en el grupo e intentó huir, pero en la guagua que lo llevaba a La Habana, había un miliciano, que sabía que estaba huyendo y, al llegar a la capital, ya lo estaban esperando. Como tenía un Nuevo Testamento en el bolsillo, y se enfrentó verbalmente al interrogador, Tte. Angel Martinez, de Palma Soriano, lo sentenciaron a siete años por peligrosidad. Le habían pedido nueve anos.

Mi padre, que solo tenía un 8vo. grado, se puso a leer en Boniato, y a estudiar francés, por los libros de La Alianza Francesa; tras año y medio se convirtió en maestro y lo enseño otro año y medio a varios de sus comapaneros. En Boniato, donde pasó casi cinco años, leyó mucho, y estudió algo de matemáticas con un ex oficial del ejército y algo de inglés también. Hizo su High School allá.

Uno de sus comanetros de celda fue el Cap. Gonzalez, ex jefe de la Capitania de Victoria de las Tunas. Luego, el Isla de Pinos, se entero por un ex rebelde, que el 26 de Julio le habia dado 15 mil pesos -que eran dolares- para que se fuera por otro lado y dejara pasar a Raul Castro para fundar el 2do. Frente Oriental.

Se escapó a nado, con patas de rana y un salvavidas, tras cuatro horas nadando de la parte cubana a la Base Naval de Guantánamo, junto a dos jovencitos de 17 años, primos hermanos ellos. Fue el 27 de diciembre de 1970, con un frío terrible, y pasar la noche en un cayo, ya en la base, sin saber que estaban dentro.

Tras siete meses en Miami se mudo a Puerto Rico, a trabajar dejando ropa a ser vendida en el mes. Mi mamá, entonces su novia, lo inscribió en unos exámenes para adultos que no habían terminado su secundaria. Estuvo de 8 am hasta las 3 pm examinando cinco materias, las aprobó con promedio de B, luego tomó dos examenes mas y entro a la Universidad de Puerto Rico,, como ya dominaba el francés, lo pusieron en un programa avanzado y, en 1978, fue a La Sorbona, Paris, y tomó un semestre académico para estudiantes avanzados y maestros. de francés. Luego fuimos a Fort Worth, Texas e hizo una Maestría en Teología y trabajó en una escuela privada de maestro de francés por cuatro años. Tuvo que tomar cuatro semestres de Griego Antiguo y dos semestres de Hebreo. Mi padre, recordando a su padre, guajiro de pura cepa, dice: «?Cuando yo, en mi puerca vida, pensé ir a La Sorbona y ser ,maestro de francés?

Mi padre, en gratitud por las bondades de nuestro Dios, decidió dedicar su vida al Señor y ser pastor y misionero. Fuimos a Chile, donde estuvimos cuatro años, luego al Perú, donde mis padres sirvieron once años y luego a Barcelona, donde estuvieron siete años.

Mi padre, a los 45 anos, empezo a practicar Karate, luego Tae kown Do, y llego a ser Cinturon Negro 2do. Dan, y en Chile abrió un Dojo, donde enseñaba Inglés básico, Gramatica castellana y TKD, también en Lima y Barcelona, sin cobrar nada. Todavía lo practica, con 87 años, aunque a veces lo deja por un tiempito.

Yo su hijo mayor, estudie en Misisipi y siguiendo la tradición militar de mi bisabuelo, abuelo y padre, me aliste en los Marines, donde estuve nueve años y me retire de Sargento, después de haber servido un tiempo en el Cuerno de Africa, en apoyo al resto de mi compañía, desplegada en a Afganistán.

Si, mi padre fue un Plantado, como otros miles de su tiempo, mujeres y hombres, soñadores, patriotas, martires y heroes de nuestra Amada Nacion. !Gracias, mi padre, por tu ejemplo, valor y sacrificio! El Señor bendiga a todos aquellos patriotas, compañeros de mi padre en aquellos años gloriosos! Se llama Alcides A. Nunez Alarcon, vive en Cape Coral y ahora cuida a mi madre, con demencia senil.