La actividad manufacturera del país ha experimentado recientemente su mejor desempeño de los últimos cuatro años, desafiando las incertidumbres comerciales y las actuales tensiones geopolíticas globales. Según el informe mensual del Instituto de Gestión de Suministros (ISM) divulgado recientemente, el índice se sitúa en un sólido 54%, superando la proyección del 53,2% estimada por los economistas. Este porcentaje marca el dato más alto registrado desde mayo de 2022 y confirma una clara expansión del sector, dado que cualquier lectura superior al 50% es un indicador de crecimiento. El informe resalta la notable capacidad de adaptación de la industria estadounidense. A pesar de que un 18% de las empresas encuestadas señaló la presión por los aranceles y un 42% mencionó la preocupación por la guerra en Oriente Medio y la volatilidad de los precios, la manufactura continúa avanzando. Este crecimiento ininterrumpido durante dos meses consecutivos refleja, según el análisis, que las recientes medidas de enfoque proteccionista están impulsando la autonomía industrial, enviando además una señal económica positiva de cara a las elecciones de medio mandato de 2026.

