A partir de este mes, la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México prohibirá el uso personal de teléfonos celulares y tabletas durante la jornada escolar en todas las escuelas primarias y secundarias, tanto públicas como privadas. Los estudiantes podrán llevar sus dispositivos a los planteles, pero deberán permanecer guardados, apagados o en modo silencioso durante las clases, los recreos y las actividades extracurriculares. La nueva normativa incluye excepciones exclusivas para situaciones de emergencia, razones de salud o actividades pedagógicas previamente planificadas por los docentes. En el caso de la educación media superior y las universidades, cada comunidad educativa y plantel establecerá sus propias reglas respecto al uso de la tecnología. El objetivo central de esta medida, impulsada por las autoridades educativas, es proteger la salud mental de los menores, mejorar los niveles de concentración y revertir el impacto negativo del exceso de pantallas en la comprensión lectora. Las escuelas organizarán asambleas informativas para orientar a padres y docentes sobre la correcta implementación de esta disposición.

