Un reciente estudio de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), titulado “De la longevidad informal a la cotización efectiva”, revela que la formalidad laboral en América Latina se reduce entre un 15 % y un 30 % después de los 50 años. La investigación, basada en datos de ocho países latinoamericanos, señala que entre los 50 y los 75 años la participación laboral general también disminuye entre un 5 % y un 15 %. Esta caída hacia la informalidad y el desempleo golpea de manera desigual a la población, ya que se concentra mayormente en los trabajadores con menores niveles educativos y afecta de forma mucho más severa a las mujeres. Los expertos advierten que solucionar esta problemática exige políticas integrales. No basta con combatir únicamente la informalidad; es urgente derribar las barreras laborales, mejorar el capital humano y fortalecer los sistemas de cuidados. La inacción conllevará un alto costo socioeconómico, traduciéndose inminentemente en pensiones más bajas, presupuestos fiscales estrechos y un sistema previsional frágil para la región.

