Desde el actual ciclo escolar 2026-2027, las escuelas públicas de Florida están enseñando de manera obligatoria la historia y las consecuencias del comunismo, en cumplimiento de la ley estatal SB 1264 promulgada por el gobernador Ron DeSantis. El nuevo plan de estudios abarca desde el jardín de infancia hasta el 12.º grado con lecciones adaptadas a cada edad. A partir de sexto grado, los estudiantes analizan de manera profunda eventos históricos como el régimen de la Unión Soviética, la Revolución Comunista en China y las dictaduras de Cuba y otros gobiernos de América Latina. La iniciativa instruye a los alumnos sobre las violaciones a los derechos humanos, la censura, la represión política y las crisis económicas asociadas a estos regímenes totalitarios. Mientras las autoridades estatales defienden la medida como una herramienta cívica para valorar las libertades democráticas, diversos sectores educativos y civiles han debatido sobre el enfoque ideológico del contenido curricular.

