Por Henry Aguilera, Tampa FL, [email protected]
«Una mesa de tres patas siempre encuentra equilibrio»
La frase surgió casi como una ocurrencia durante la conversación, pero terminó describiendo perfectamente la historia de estas tres mujeres latinas que decidieron construir juntas algo mucho más grande que un negocio: una red de apoyo, esfuerzo y propósito compartido.
Rosangel de la Hoz, Evelin Hernández y Martha Juvier llegaron al mundo del Home Health sin un mapa perfecto ni años de planificación. Todo comenzó con una idea sencilla lanzada entre conversaciones cotidianas: hacer un negocio juntas. Lo que parecía un comentario al aire o una broma dentro de un auto terminó convirtiéndose, en menos de un año, en una apuesta enorme que cambiaría sus vidas.
Del Comentario a la Acción
Primero levantaron una agencia de servicios no médicos. Poco después apareció la oportunidad de adquirir una empresa especializada en cuidados médicos en el hogar. Sin pensarlo demasiado, decidieron asumir el reto.
“Hemos dado muchos tumbos”, reconocen entre risas. Porque detrás de cualquier emprendimiento existe una realidad que pocas personas ven: largas jornadas, presión financiera, empleados, llamadas constantes y decisiones difíciles.
La Realidad del Cuidado en el Hogar (24/7)
En su caso, trabajan con pacientes vulnerables, adultos mayores y familias que necesitan ayuda dentro de sus propios hogares. Mientras algunas personas imaginan solamente enfermeras visitando casas, ellas conocen todo lo que ocurre detrás: seguros médicos, referidos hospitalarios, terapias, emergencias y procesos administrativos que nunca se detienen.
«Este negocio trabaja 24/7», explican.
Durante la temporada de huracanes, por ejemplo, deben garantizar que cada paciente esté localizado, protegido y atendido. La responsabilidad no termina cuando la oficina cierra.
Servicio Humanizado y Sacrificio Personal
Sin embargo, lo que más las distingue no es únicamente el crecimiento empresarial, sino la manera en que entienden el servicio. Muchas veces acompañan a personas mayores que no comprenden procesos médicos, aplicaciones o seguros. Las orientan paso a paso, responden llamadas a cualquier hora y crean vínculos que terminan convirtiéndose casi en relaciones familiares.
El compromiso es tal que la más joven del grupo decidió involucrarse por completo apenas días después de convertirse en madre.
«Tenía quince días de haber dado a luz cuando empecé aquí», recuerda.
Su historia refleja el nivel de compromiso con el que asumieron este proyecto desde el principio.
Aprender a Vivir de Nuevo
Las tres coinciden en algo: emprender como inmigrantes obliga a reaprender la vida entera. Adaptarse a otro sistema, entender créditos, seguros, leyes y una cultura completamente diferente puede ser agotador.
«Aquí uno tiene que aprender a vivir de nuevo», comentan.
Pero lejos de frenarlas, esos desafíos fortalecieron la unión entre ellas. La experiencia de una, la visión de otra y la energía de la más joven terminaron creando un equilibrio que hoy sostiene el crecimiento de Accurate Care Home Health.
Un Mensaje de Fe y Esperanza
Cada una aporta algo distinto, pero todas comparten la misma mentalidad: trabajar con disciplina, mantener la fe y seguir adelante incluso cuando todavía queda mucho por crecer.
Su mensaje para otras mujeres latinas es claro: ni la edad, ni el idioma, ni el estatus migratorio deberían convertirse en límites para construir un futuro mejor.
Hoy continúan expandiendo su proyecto mientras ayudan a otras familias a sentirse acompañadas y seguras. Y aunque saben que todavía queda camino por recorrer, tienen algo que consideran más importante que cualquier garantía: la certeza de que ninguna carga pesa igual cuando se sostiene entre cuatro… ellas tres y Dios.

