Un análisis de recientes datos sociológicos, incluyendo cifras de la Encuesta Social General (GSS) y el Instituto de Estudios Familiares (IFS), revela que la frecuencia sexual en EEUU ha caído a mínimos históricos. Entre las parejas casadas menores de 60 años, la proporción de quienes mantienen intimidad una vez al mes o menos se ha duplicado en las últimas décadas, pasando del 12 % a más del 26 %. A nivel general, apenas un 37 % de los estadounidenses reporta tener encuentros semanales. Los expertos atribuyen este declive a tres factores principales de la vida moderna:
Hiperconectividad: Aumento del tiempo frente a las pantallas y mayor dependencia tecnológica.
Aislamiento: Reducción drástica de la interacción social presencial.
Estrés y fatiga: Agotamiento laboral, ansiedad generalizada y alteraciones del sueño que dañan la conexión íntima de las parejas.

