Mary Morejón: cuando hablar se convirtió en su manera de sanar

Por Henry Aguilera, Tampa FL, [email protected]

Soñar antes de saber exactamente cómo llegar ha sido una constante en la vida de Mary Morejón. Nacida en Pinar del Río, Cuba, se define como una mujer que primero imagina, luego investiga y finalmente se atreve, incluso cuando todavía no tiene todas las respuestas.

Desde niña le gustaba hablar, participar en dramatizaciones y leer comunicados frente a otras personas. Incluso hizo radio en Cuba y quiso estudiar Periodismo, aunque no logró superar todas las pruebas de ingreso. Comenzó a prepararse como asistente dental, pero antes de graduarse emigró a EEUU mediante una reclamación familiar en 2013.

Empezar nuevamente no fue sencillo. Trabajó en distintos lugares, entre ellos el aeropuerto, donde comenzó manejando vehículos de renta. Mientras observaba a quienes atendían directamente a los clientes, decidió que algún día ocuparía uno de aquellos puestos.

No dominaba el inglés, pero memorizó lo que quería decirle a la gerente: si le daba una oportunidad, aprendería. La consiguió. Entre errores, anécdotas y mucho esfuerzo, fue desarrollando el idioma y comprendiendo que avanzar también significa atreverse antes de sentirse completamente preparada.

Una conversación inesperada con un cliente le abrió después la puerta que durante años había deseado: trabajar en los medios de comunicación en EEUU. Comenzó en producción en Mira TV, pasó a reportera, trabajó en un programa matutino y finalmente presentó noticias.

Pero en 2022, después del nacimiento de su segundo hijo, su vida tomó un rumbo que no estaba en sus planes.

Mary atravesó una depresión posparto acompañada de fuertes crisis de ansiedad, sentimientos de soledad y pensamientos intrusivos que todavía le cuesta mencionar.

Desde afuera podía parecer que todo estaba bien: era madre, esposa y una mujer acostumbrada a cumplir con sus responsabilidades. Por dentro, sin embargo, intentaba comprender qué le estaba sucediendo y cómo volver a sentirse ella misma.

Su esposo fue uno de sus apoyos más importantes. La animaba a caminar, salir de casa y comenzar a ejercitarse. Mary llegó al gimnasio buscando un cambio físico, pero encontró algo que necesitaba aún más: un espacio para despejar su mente, recuperar confianza y volver a reconocerse.

Más adelante decidió prepararse para competir en fisicoculturismo y escribió un libro sobre su experiencia, No estás loca, estás viva, una frase que resume lo que ella necesitó escuchar durante sus momentos más difíciles.

También sintió la necesidad de hablar. Abrió un podcast en YouTube, compartió su historia e invitó a otras mujeres a contar la suya. Entonces descubrió que muchas habían atravesado situaciones similares, pero habían guardado silencio por miedo, vergüenza o temor a ser juzgadas.

“Hablar sana”, repite Mary.

Después se propuso correr un 5K. Aquella meta personal terminó reuniendo en 2025 a 75 mujeres alrededor del movimiento y la salud mental. De esa experiencia nació Entre Nosotras Foundation, no como una idea separada de su historia, sino como la consecuencia de todo lo que ella había vivido.

La fundación se convirtió en una forma de transformar su dolor en propósito y ofrecer a otras mujeres aquello que Mary necesitó durante su propia crisis: un lugar para ser escuchadas sin juicio, sentirse acompañadas y comprender que pedir ayuda no es una señal de debilidad.

Hoy Mary sabe que una batalla personal puede adquirir un significado mayor cuando se comparte con honestidad. Porque cuando una persona decide sanar y transformarse, no se transforma solamente ella: también puede transformar todo lo que existe a su alrededor.