América Latina, una región, tradicionalmente diversa en ideologías, ha experimentado un notable viraje hacia posiciones políticas conservadoras, abiertas al libre mercado y en general proestadounidenses en varios países claves. Además del triunfo del libertario Javier Milei en Argentina a finales del 2023, el pasado año electoral fue intenso en América Latina, con resultados de esa tendencia, entre ellos Ecuador, y la elección del empresario Daniel Noboa, un conservador de la Acción Democrática Nacional (ADN). En Bolivia, se vio el fin de casi dos décadas de dominio del Movimiento al Socialismo (MAS) con el triunfo de Rodrigo Paz Pereira, un centrista con inclinaciones de mercado. En Panamá, José Raúl Mulino, ganó en mayo con promesas proestadounidenses. En Honduras triunfó Nasry Asfura, con un proyecto político en sintonía con la agenda de Donald Trump. Chile confirmó el giro regional con la victoria de José Antonio Kast, un conservador que promete combatir la delincuencia y poner freno a la inmigración irregular. En República Dominicana, Luis Abinader fue reelecto 57%, endureciendo políticas migratorias contra Haití, alineadas con intereses estadounidenses. Por otra parte, en El Salvador, Nayib Bukele arrasó en febrero de 2024 con el 85%, consolidando su política de ley y orden y pro- capitalismo. Finalmente se avizoran nuevos aires para Venezuela luego de los recientes acontecimientos. Este conjunto de victorias sugiere un realineamiento regional, donde líderes conservadores priorizan alianzas con Washington para abordar crimen, migración y economía.

