El despliegue de las cámaras de vigilancia de la empresa Flock Safety está provocando una fuerte controversia en el país. Estos dispositivos, diseñados para leer matrículas vehiculares y captar imágenes de alta resolución, están siendo cuestionados por activistas y organizaciones defensoras de los derechos civiles debido a su potencial para convertirse en herramientas de vigilancia masiva. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) ha emitido advertencias a nivel nacional, señalando su preocupación por el registro indiscriminado de placas, horarios y ubicaciones precisas de miles de vehículos diariamente. Mientras las autoridades policiales defienden el uso de esta tecnología como un recurso valioso para resolver delitos y localizar vehículos robados, los críticos argumentan que la falta de regulación estricta y transparencia amenaza la privacidad ciudadana. El debate se intensifica en diversos estados, con comunidades exigiendo un balance entre la seguridad pública y los derechos individuales frente al avance de tecnologías de vigilancia impulsadas por inteligencia artificial.

